El equipo de Comunicación del Instituto conversó con Giannina Grosso, Coordinadora de Comunicación de Cruz del Sur, para profundizar en el proceso de discernimiento, diseño e implementación de la nueva imagen institucional. La entrevista también recupera su experiencia en el primer Encuentro de Comunicación y Marketing Marista, realizado en noviembre de 2024, instancia clave donde se consolidaron los lineamientos visuales y comunicacionales que hoy orientan a las Provincias Maristas del mundo.

¿Por qué Cruz del Sur decidió adoptar la nueva imagen Marista?
La decisión fue tomada por el Consejo Provincial y el Consejo de Misión, quienes vieron en la propuesta del Instituto una oportunidad para fortalecer nuestra identidad común y unificar el modo en que comunicamos la misión en Argentina, Uruguay y Paraguay.

Por un lado, el Instituto venía trabajando en una propuesta global para renovar y unificar la identidad visual marista, con un enfoque más contemporáneo, sencillo y adaptable a todas las realidades. Y, por otro lado, dentro de la Provincia Cruz del Sur, notamos que cada Centro Educativo, Equipo o Área utilizaba versiones diferentes del logo y estilos visuales muy diversos, lo que dificultaba comunicar una identidad común.

¿Cómo fue el proceso de implementación en una provincia tan amplia y diversa?
En Cruz del Sur contamos con 49 centros educativos —escolares y comunitarios—, una Fundación, y 10 casas de encuentro, algunas con comunidades de hermanos. Esto nos llevó a organizar el proyecto por fases, porque cada espacio debía ser relevado, validar su denominación oficial y luego avanzar con la adaptación visual.

Además, al estar desarrollándose la nueva página web provincial, fue necesario realizar un relevamiento exhaustivo de todos los centros, casas y comunidades: nombres, ubicaciones, usos institucionales, y material fotográfico. Esto permitió asegurar que la identidad visual se aplicara de forma coherente, respetuosa y a la vez actualizada.

Estamos transitando una etapa inicial de consolidación, en la que la nueva imagen comienza a convivir con las dinámicas propias de cada Comunidad.

El lanzamiento coincidió con una campaña importante. ¿Por qué se eligió esa estrategia?
El día del lanzamiento decidimos mostrar que la identidad renovada no es solamente estética, sino también una expresión de nuestra misión. Por eso, junto con la nueva imagen, presentamos la campaña Más Maristas y un libro de prevención sobre ludopatía y juego ilegal en línea: “Cuando apostar deja de ser un juego”.

El Cuadernillo Pedagógico destinado a adolescentes, educadores/as y familias, disponible hoy en todos los Centros Educativos Maristas fue desarrollado por el Equipo Provincial de Derechos de niños, niñas, jóvenes y adolescentes en colaboración con GRAM Editora. La decisión de unir ambos lanzamientos fue una forma de decir: somos presencia y acompañamiento concreto en los desafíos actuales de nuestros jóvenes. La imagen cambia, pero lo esencial permanece: el cuidado, la educación y la prevención.

¿Qué itinerario siguieron para lograr esto?
La primera etapa consistió en un relevamiento institucional completo: validar los nombres oficiales de cada centro, revisar las identidades visuales preexistentes, actualizar información y ordenar datos que hacía años no estaban sistematizados. Este paso fue clave para dos proyectos en marcha: la nueva página web provincial y la elaboración de los Calendarios 2026, que requerían precisión antes de aplicar la nueva identidad.

En paralelo, realizamos un estudio de mercado junto a una consultora argentina especializada en marketing, que nos permitió relevar cómo se usaba la marca en nuestros Centros Educativos Escolares y Comunitarios, qué necesidades reales tenían en términos de comunicación y qué soluciones podíamos ofrecer desde el Equipo Provincial.

Luego avanzamos con una etapa de alineación con el Instituto, estudiando en profundidad el Manual de Identidad Visual Global y las orientaciones de la Casa General. Esto nos permitió comprender el espíritu de la propuesta y definir qué elementos podían adaptarse a la realidad de Cruz del Sur. Posteriormente se dio el diseño y discernimiento interno: confirmamos los nombres de cada Centro —siguiendo la indicación del Instituto de que todas las obras lleven la palabra “Marista”—, ajustamos colores, tipografías y criterios de uso, y establecimos las bases del sistema visual común.

Finalmente, la última fase fue la producción y el lanzamiento. A través de comunicados internos, noticias y publicaciones en redes sociales, iniciamos una comunicación escalonada bajo la campaña “Más Maristas”, que permitió presentar las piezas principales e ir acompañando la transición de manera gradual y pedagógica.

¿Qué importancia tuvo el aporte del Instituto en este proceso?
Fundamental. No solo porque la referencia visual nace del Instituto, sino también porque hubo un acompañamiento cercano, orientador y abierto al diálogo. La propuesta del Instituto nos brindó un marco unificador que permite que todas las Provincias del mundo hablen un mismo lenguaje visual, reforzando nuestra identidad marista global.  Y, a la vez, nos dio la flexibilidad necesaria para incluir algunos elementos, proponer colores secundarios y crear piezas desde nuestra Provincia.

¿Cuáles fueron las principales dificultades?
El proceso implicó varios desafíos significativos. En primer lugar, la coordinación con más de 60 espacios institucionales —entre Centros Educativos Escolares y Comunitarios, la Fundación, las casas de encuentro y comunidades de hermanos— demandó un trabajo de acompañamiento constante y personalizado. También fue un reto la actualización integral de los canales internos y externos: redes sociales, señalética, documentos, materiales pedagógicos y el sitio web provincial. Este volumen de trabajo requirió ordenar información, validar datos y revisar identidades previas que tenían muchos años de historia.

La dimensión pedagógica fue otro desafío central. No se trata solo de cambiar un logo, sino de comprender su sentido, su historia y su buen uso. Implica un proceso formativo que permita que la identidad visual esté al servicio de la misión y no al revés. A esto se suma una característica propia de nuestra realidad provincial: no todas las obras cuentan con responsables específicos de comunicación. Esto hace que el acompañamiento sea más cercano, caso por caso, y que los tiempos de implementación se amplíen para asegurar que cada comunidad pueda transitar el proceso con claridad y sentido.

En ese camino, uno de los mayores aprendizajes fue reconocer que la implementación de una nueva identidad visual en una provincia tan amplia requiere tiempo, diálogo y mucha pedagogía. Cada desafío, lejos de ser un obstáculo, se transformó en una oportunidad para fortalecer vínculos, escuchar necesidades y construir una identidad común desde la comunidad.

¿Cuáles serán los próximos pasos?
Hoy nos encontramos en una etapa inicial de consolidación. El foco principal será seguir acompañando a los Centros en la implementación del nuevo sistema visual, fortaleciendo la formación interna y promoviendo, cuando sea posible, la incorporación de recursos humanos profesionales en el área de comunicación. Paralelamente, continuaremos desarrollando nuevas plantillas y recursos gráficos que faciliten el trabajo cotidiano y aseguren una adopción coherente en toda la Provincia. Así como también los sitios web de cada uno de los Centros.

También será fundamental revisar periódicamente los usos de la marca y hacer los ajustes necesarios, entendiendo que se trata de un proceso vivo que requiere escucha y actualización.

Y, sobre todo, queremos seguir comunicando que esta nueva imagen no es un punto de llegada, sino un punto de partida para crecer en unidad, identidad y presencia marista en nuestras comunidades.

Mirando este recorrido, ¿qué te gustaría agradecer o destacar?
Al Consejo Provincial y al Consejo de Misión, por la decisión, la confianza y los intercambios constantes con el Equipo de Comunicación durante todo el proceso.

Al equipo de Comunicación Provincial: Tobías Gómez, por su trabajo en el proceso creativo y de diseño y la guía pedagógica y técnica hacia los Centros; Liliana Ferreirós, por la redacción, la organización de la información y el acompañamiento en todas las comunicaciones institucionales. Y por último, pero no menor, a Analía Garasa, por el diseño de logos, aplicaciones y recursos específicos para cada uno de los Centros.

Este proceso fue, más que un trabajo técnico, una experiencia profunda de comunidad.  Y eso, en sí mismo, es parte de nuestra identidad marista.

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Giannina Grosso, Coordinadora de Comunicación de la Provincia Cruz del Sur
Fuente: Champagnat.org

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