
Más de 80 integrantes de Animación Provincial llegados de Argentina, Uruguay y Paraguay se reunirán hasta el 28 de febrero en la Villa Marista San José de Luján, Buenos Aires. Compartirán espacios de reflexión, proyección y elaboración conjunta que inspirarán y orientarán la Planificación Estratégica a lo largo del año a la luz de las Llamadas del XXIII Capítulo General y de las Políticas Provinciales.
Profundizar en su identidad volviendo por unas horas a los orígenes de la vida Maristay abrazar la invitación a “ser constructores” del Nuevo Hermitage son los objetivos fuertes que los convocaron bajo el lema “Herederos y Constructores de Fraternidad”.
Con las palabras del Hno. Provincial, Horacio Bustos, se abrió esta primera jornada enteramente dedicada a “tocar las raíces” de la vocación y misión Maristas reviviendo «un día en el Hermitage”» y tomando contacto con las circulares y otros valiosos documentos del patrimonio histórico que dan cuenta del espíritu que sostenía y alimentaba la fraternidad de la Casa Madre.
“Es una alegría muy grande poder reunirnos aquí en Luján todos los Equipos de Animación (Vocación, Misión, Economato y Comunicación) —comenzó diciendo el Hno. Horacio Bustos—. Este segundo Encuentro es una oportunidad muy grande para reencontrarnos y orientar el rumbo del año, nuestras acciones futuras.”
Sabemos que en la trama vital de nuestra Institución, cada uno de nosotros, de nosotras, tiene su rol pero no debemos olvidar nunca el hilo primordial que nos sostiene.”
Hoy llegamos aquí a entregar lo que llevamos lo puesto —agregó— dispuestos a que el otro nos dé el resto, como dice la canción.. Precisamente en el Evangelio de hoy Jesús nos dice: «Pidan y recibirán; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe, el que busca, encuentra y al que llama, se le abrirá.» (cf. Mateo 7, 7-12). Seamos conscientes de este dinamismo del Espíritu que estamos invitados a vivir a lo largo de estos tres días y pidamos la ayuda de Dios y de los demás con humildad, porque no lo sabemos todo. Necesitamos llamar a la puerta para que nos abra él. Porque Jesús nos abre su vida y su corazón. Su puerta está siempre abierta. Abramos las puertas de nuestro corazón para acoger la novedad que el Espíritu nos quiere regalar. Que sea un hermoso Encuentro, que nos haga crecer por dentro y como institución” —concluyó.
A lo largo del día, las y los Animadores, junto a los Hermanos, que trabajaron a la par, pudieron experimentar y compartir las actividades que Marcelino y sus Hermanos solían realizar para encarnar la fraternidad que los unía y habitaba en el lugar.
Además del estudio, la lectura espiritual y la reflexión, realizaron juntos trabajos manuales comunitarios —jardinería, pintura de paredes, limpieza de una fuente, identificación y clasificación de materiales—, y hubo espacio para el juego, los deportes y la recreación….
La Celebración final recogió los frutos de esa experiencia congregando a todos los participantes en el histórico sótano de la Villa Marista, que ellos mismos reacondicionaron. Allí en una ronda de voces y gestos compartieron lo atesorado, oraron en común y abrieron conscientemente las manos para recibir el legado como un don y disponerse a construir con gratitud y confianza, con audacia y convicción, en nuestra Provincia, un Nuevo Hermitage.
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