Mensaje Pascual del Hno.Peter Carroll, Superior General, a toda la Familia Marista Global.

“Saludos desde Australia. Aquí, como en tantos otros lugares del hemisferio sur, estamos pasando del verano a la época fría del año. En Europa, por supuesto, ocurre lo contrario, pasando de la temporada de invierno al verano. Pero estemos donde estemos en el mundo, es un momento de cambio, una estación de cambio. Y esto es realmente de lo que tratan esta Semana Santa y el Triduo Pascual.

Recordamos, como se nos pide cada año, la vida de Jesús, su muerte y su resurrección. Él es el arquetipo, por así decirlo, de aquello a lo que todos estamos llamados, no solo al final de nuestras vidas, sino también a lo largo de nuestras vidas. El cambio es un hecho. Y esperamos y rezamos para que los cambios que aceptamos sean para mejor para nuestro propio bien, el de nuestros seres queridos y el de nuestro mundo.

En las últimas semanas, he oído hablar del paradigma de Richard Rohr, de pasar del orden al desorden, para volver a ordenar. Bueno, ese es exactamente el mensaje que actúa como detonante en la vida de Jesús, de su crucifixión y luego de su vida resucitada, que es una experiencia muy diferente de la vida física o natural. Reflexionamos sobre estos misterios porque este es el camino que creemos que seguiremos tras sus pasos.

Hoy en día, en nuestro mundo, hay tantas tragedias, y tantos males cometidos por los seres humanos contra otros seres humanos: el recurrir a la guerra como forma relacionarse con otros países y alcanzar objetivos, la codicia descarada que vemos tan a menudo, la ausencia de amor por las personas… Es un momento muy desalentador, creo. Y hay personas que han dicho públicamente que se sienten desanimadas.

La Pascua es un momento para recordar que tenemos que ir más allá de esos sentimientos. Conocemos las dificultades. Conocemos las tragedias que nos acosan tan a menudo en la vida. Pero creemos en Jesús el Salvador, en Jesús, que ha dado su vida en sacrificio.

Es este Jesús quien nos llama a perseverar y a vivir en la esperanza. No se trata de una esperanza basada en ilusiones, sino de la esperanza fundamentada en nuestra profunda experiencia del amor que Dios nos tiene en nuestras vidas y que se manifestó en Jesús.

Así pues, que este tiempo de Pascua, este tiempo de transformación, sea para nosotros una experiencia llena de esperanza. Pero solo puede ser esperanzadora si nosotros mismos nos comprometemos a seguir el camino de Jesús.

Cuando comulgamos, recibimos a Jesús. Jesús se nos ofrece y nosotros lo recibimos. Esa experiencia de tomar y recibir es un compromiso que asumimos para ser como Jesús, vivir su mensaje de esperanza, de amor y de paz, especialmente en estos tiempos.”

Así pues, como Maristas, reunámonos, en la fe, en torno al crucifijo y luego en torno al sepulcro abierto, recordando que Jesús ha vencido y que nosotros también venceremos.

Comprometámonos con Su camino que tan bien nos ha mostrado Marcelino Champagnat, y, por supuesto, su propia madre, María.

Les deseo a todos ustedes, comunidades, familias, seres queridos, una Pascua muy bendecida y llena de esperanza.”

Hno. Peter Carroll                                                      

El video puede verse aquí.

 

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