Nuestro modelo educativo propone una gestión innovadora del conocimiento, del espacio áulico y del rol del alumno y del docente construyendo verdaderas comunidades de aprendizaje.

Con el propósito de promover la formación integral de nuestros alumnos y alumnas y prepararlos para un mundo en constante cambio, les ofrecemos herramientas que los ayuden a construir un proyecto de vida sólido y trascendente.

Implementamos nuevas metodologías, adecuadas a las demandas de este tiempo,  incorporamos tecnologías emergentes, diseñamos espacios educativos flexibles y alentamos prácticas pedagógicas que estimulan el desarrollo de las habilidades críticas y adaptativas de los estudiantes.

Procuramos garantizar un ambiente educativo inclusivo, equitativo y respetuoso creando un entorno donde la diversidad sea valorada y donde cada estudiante tenga la oportunidad de alcanzar su máximo potencial.

Nuestras educadoras y educadores reciben materiales didácticos actualizados en un proceso de formación continua que optimiza sus prácticas a través de programas, talleres y oportunidades de intercambio, conformando verdaderas comunidades de aprendizaje.

Y en nuestras escuelas, el aprendizaje-servicio solidario constituye un valor fundamental abriendo a las y los alumnos a una experiencia de  encuentro entre quienes  padecen dificultades y quienes se disponen a abrazarlos en su fragilidad gestionando un servicio efectivo que transforma tanto a quienes lo reciben como a los que están abiertos al acto de dar, impulsando proyectos transformadores y sembradores de fraternidad.

Más información en Proyecto Educativo Marista 

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