Durante el mes de enero, el Movimiento Juvenil Marista Navegar en Paraguay volvió a abrir sus puertos para recibir a decenas de jóvenes en una experiencia profunda de formación, encuentro y espiritualidad. ENPA I se realizó en Coronel Oviedo y ENPA II en la ciudad de Asunción, marcando dos momentos claves del camino que propone la Escuela Navegar Paraguay.

Los Encuentros Navegar Paraguay (ENPA) son mucho más que una convivencia de verano: son un proceso formativo y espiritual que, desde la metáfora del navegar, invita a cada joven a encontrarse consigo mismo, con los demás y con Dios. Cada participante es un “navegante” que recorre su propio camino acompañado por su carabela (el grupo) y guiado por el Gran Timonel, Jesús.

ENPA I, vivido en Coronel Oviedo, contó con una participación masiva que marcó la fuerza del Movimiento Juvenil Marista en Paraguay: fueron 105 navegantes acompañados por 48 animadores y timoneles, conformando una gran comunidad que dio vida a este primer puerto de la Escuela Navegar. La presencia y el servicio de cada uno hicieron posible una experiencia profunda de encuentro, formación y crecimiento espiritual.

Allí, los jóvenes comenzaron su travesía abriendo el corazón al encuentro, al reconocimiento de su historia personal y a la experiencia de comunidad. A través de dinámicas, espacios de desierto, celebraciones, cantos y juegos, se fueron tejiendo vínculos de confianza y fraternidad que permitieron sentar las bases del proceso. La propuesta puso especial énfasis en la identidad marista, en el valor de la carabela como lugar de sostén y en la inspiración que brindan María y Marcelino como modelos de sencillez, servicio y disponibilidad.

ENPA II, desarrollado en Asunción, continuó profundizando ese camino iniciado. Fue un tiempo para afianzar lo vivido, fortalecer la experiencia comunitaria y renovar el compromiso personal y grupal. Los navegantes siguieron descubriendo que no se navega solo, que cada historia importa y que la fe se construye en lo cotidiano, en la escucha, en el servicio y en la confianza en Dios. Asunción se convirtió así en un nuevo puerto donde la experiencia marista volvió a hacerse concreta, cercana y transformadora.

Reunió a un total de 70 personas que hicieron posible esta experiencia: 54 jóvenes navegantes, acompañados por 11 timoneles, 2 animadores y un equipo coordinador de 3 personas. Esta diversidad de roles expresó con fuerza el estilo comunitario del Movimiento Juvenil Marista Navegar, donde cada servicio es indispensable para que la propuesta formativa y espiritual pueda llevarse adelante.

En el marco del proceso del Movimiento Juvenil Marista Navegar, también se destaca OPSOLI, sigla de Operativo Solidaridad, una experiencia propia de la segunda travesía del movimiento. OPSOLI se realiza al año siguiente de ENPA I y un año antes de ENPA II, y constituye un punto clave del camino formativo, donde los navegantes más avanzados asumen un rol protagónico en acciones concretas de servicio.

A través de campañas solidarias y experiencias en comunidades necesitadas, OPSOLI permite vivenciar el compromiso, la entrega y el sentido de pertenencia al movimiento. Es una iniciativa organizada por las carabelas de cada ciudad, con sus propios navegantes, y se desarrolla en paralelo al camino formativo, mostrando que el navegar no solo es reflexión y espiritualidad, sino también acción solidaria y servicio transformador.

Tanto en Coronel Oviedo como en Asunción, ENPA I y ENPA II se vivieron como espacios de intensa participación juvenil, donde la alegría, la reflexión, la oración y la vida en comunidad se entrelazaron de manera natural. Fueron días de aprendizaje, de silencio interior, de risas compartidas y de descubrimientos personales que dejan huella. Estos encuentros reafirman que la Escuela Navegar Paraguay sigue siendo un núcleo evangelizador de transformación, que apuesta por una formación integral de los jóvenes, fortaleciendo su identidad como maristas y animándolos a comprometerse con la construcción de un mundo más fraterno, justo y humano.

ENPA I y ENPA II fueron, una vez más, puertos donde muchos jóvenes se animaron a desplegar sus velas, a revisar su rumbo y a seguir navegando con esperanza, acompañados por María, Marcelino y el Gran Timonel.

¡Muy pronto, la galería de fotos en nuestro sitio web!

Compartir noticia

También te puede interesar...