Durante 10 semanas, religiosos provenientes de América Sur, Arco Norte y Europa compartieron, en la Villa Marista San José de Luján, una experiencia integral de encuentro con Dios y profundización en la fe, en la vida consagrada y en el carisma de Marcelino Champagnat, para discernir personal y comunitariamente su vocación.

Bajo el lema “Si el Señor no construye la casa…” (Salmo 127,1), el Itinerario Formativo ―acompañado por Raúl Schönfeld (Cruz del Sur), Javier Salcedo (México Central), Joaci Pinheiro de Sousa (Brasil Centro Norte) y Alison Furlan (Brasil Centro Sul)― comenzó con una etapa enfocada en la formación humana, el conocimiento mutuo y la integración comunitaria.

A través del intercambio de sus historias de vida y de las distintas realidades provinciales, los Hermanos ―Andrés Felipe Robles Londoño, Juan Pablo Burgos Gómez,  Michael Alexandre Anamá Anamá y Óscar Alexander Bolívar (Norandina), Alison Furlan y José Augusto Wendler (Brasil Centro-Sul), Clebio Pereira Carneiro, Danilson C.Maia Silva, Joaci Pinheiro de Sousa y Luiz Carlos de Lima (Brasil Centro-Norte), José Luís Rangel Carvalho (Compostela), José Gerardo Rivera Hernández  y Mesvin Antonio Marroquín León (América Central), Javier Salcedo, Nicolás Pedro Pinzón Martínez y Óscar Israel Soubervielle Espinoza (México Central) y Pablo Rifarachi (Cruz del Sur)―trabajaron sobre el crecimiento personal, la interioridad, el autocuidado y la construcción de un clima de confianza fraterna.

La profundización en la espiritualidad y el servicio fue creciente y la reflexión sobre los Votos  se conjugó con la contemplación de María en las Sagradas Escrituras y en la tradición del Instituto. La dimensión formativa incluyó 6 Módulos de Formación Humana, Fundamentos de la Vida Religiosa Consagrada, Seminarios Temáticos, Integración Formativa, Discernimiento con un Retiro de 8 días y una Experiencia Misionera de 4 días en los que los Hermanos tomaron contacto con algunas de las obras de la Provincia Cruz del Sur e hicieron una inmersión en los Centros que acogen a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social.

El itinerario abordó también el caminar conjunto entre Hermanos y Laicos, así como el proceso de reconfiguración del Instituto. A través del trabajo manual, la interculturalidad y el diálogo, se fortaleció el sentido de ser Familia Global al servicio de la misión.

Al término del trayecto, celebraron con gratitud todo lo vivido y recibieron “el envío” del H. Horacio Bustos, Provincial de Cruz del Sur y Coordinador de la Región América Sur:

“Queridos Hermanos: Dentro de poco cada uno continuará su camino, regresará a su país y comunidad y retomará sus responsabilidades. Lleven consigo algo de esta experiencia compartida en Luján. Sobre todo, llévense la renovada certeza de que el Señor sigue caminando con ustedes. No están solos. Los acompaña la fraternidad de los Hermanos, la vida de sus comunidades, la Provincia y, de manera muy especial, la Buena Madre, que supo confiar y ponerse enteramente en las manos de Dios. Que Marcelino Champagnat los ayude a mantener vivo el fuego de la vocación. Que María les enseñe a escuchar, confiar y decir cada día un nuevo «sí». Y que Jesús siga siendo el centro, la razón y la alegría de sus vidas.”

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