El pasado sábado 28 de junio, en el Colegio Champagnat de La Boca, Rosario (Argentina), el Hno. Daniel Pablo Alberto renovó con toda la comunidad allí reunida su voluntad y compromiso de dar todo lo que es y lo que tiene consagrando su vida a ser Hermano, y lo celebró en una hermosa fiesta de comunión y alegría.

“Y hubo que buscar más sillas, porque el Salón se llenó…”, relata el Hno. Gonzalo Santa Coloma refiriendo a la presencia no solo de los familiares del Hno. Daniel llegados de su ciudad natal, San Francisco (Córdoba) ―su madre, Silvana, sus cuatro hermanos (un varón y tres mujeres) y sus sobrinos― sino también a los amigos del barrio, a las autoridades del Colegio, Director General y Directores de los tres niveles, profesores, docentes, catequistas, a las y los jóvenes de Catequesis y Pastoral, al personal de portería y cocina de la institución… que superaron en afecto y en asistencia las expectativas iniciales.

Con la presencia de los Hermanos Horacio Bustos (Provincial), Maximiliano Meier (Viceprovincial), Alberto Aparicio, Carmelo Maggioni, y quienes comparten el día a día de su comunidad, Gonzalo Santa Coloma, Raúl Schönfeld y Pablo Rifarachi, celebraron una Eucaristía presidida por el Padre Raúl Melgarejo, en cuyo marco el Hno. Daniel renovó por segunda vez los votos de desprendimiento de todo aquello que no le permita consagrarse en plenitud a Dios para dedicarse y crecer en la vida fraterna imitando a María y siguiendo las huellas de Marcelino Champagnat.

El Hno. Daniel cursó todos sus estudios, desde el Nivel Inicial hasta el Secundario, en el Colegio “Sagrado Corazón” de San Francisco y  fue en el espacio de la Pastoral Juvenil donde despertó su vocación. Ya como exalumno, cumplió un rol activo en la PJ del Colegio y decidió ingresar a la formación para la vida religiosa. En 2020 realizó su Postulantado en la Comunidad de Hermanos de Darregueira, provincia de Buenos Aires. Luego, durante dos meses y medio, vivió una experiencia de apostolado en Uruguay. Y el 1 de mayo del 2021 comenzó formalmente el Noviciado en Cochabamba, Bolivia (la casa de formación Marista de la Región América Sur –Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay).

Esta segunda renovación ―la primera la realizó después de haber transitado la etapa formativa de dos años en el Noviciado― es parte del itinerario de Posnoviciado previsto por las Constituciones Maristas para consagrarse de manera perpetua a la vida religiosa. Contempla hasta cinco renovaciones previas a los votos perpetuos como camino de progresivo y profundo discernimiento del llamado de Dios.

Al cierre de la celebración, el Hno. Provincial ofreció unas palabras de agradecimiento al Hno. Daniel por su decisión de seguir adelante con su consagración en fidelidad al plan de Dios para él:

“Su decisión nos anima a todos a perseverar en nuestra maravillosa vocación Marista  buscando siempre el querer de Dios para nuestras vidas.”

La vocación Marista es un don precioso recibido de Marcelino y de los primeros Hermanos, suscitado por el Espíritu Santo como un regalo para la Iglesia y la sociedad”  ―agregó el Hno.Horacio Bustos―.

“Que hoy, aun en estos tiempos difíciles, haya jóvenes como Daniel que se animan a decir sí a un proyecto de entrega a Dios de toda su vida, de toda su persona, no es habitual y nos hace pensar en los valores más altos de la existencia que, para nosotros los cristianos, son Dios y su Reino. Invito muy especialmente a las y los  jóvenes a escuchar también la voz de Dios.”

 

 

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