La Pastoral Juvenil Marista (PJM) reunió en Paraguay, del 2 al 5 de abril, a 313 jóvenes invitados a vivir el Misterio Pascual bajo el lema "Arquitectos con Jesús".

195 navegantes y 32 timoneles de la “Primera y Segunda Travesía” —el Primer y Segundo año del Proceso Navegar— provenientes de Asunción, Horqueta, Coronel Oviedo, Limpio y Caaguazú,  reunidos en el Centro de Espiritualidad Marista de Coronel Oviedo, y 65 navegantes y 21 timoneles de la “Tercera Travesía”, convocados por su parte  en el Centro de Espiritualidad Marista Buena Madre, de Ytu, vivieron el Triduo Pascual como un tiempo profundo de encuentro con Jesús, un tiempo de comunidad, interioridad y celebración.

Este camino pastoral, que acompaña a las y los jóvenes durante tres años de proceso favoreciendo su crecimiento humano, espiritual, comunitario y marista, propuso una forma particular de vivir los días la Pascua atento al momento vital y espiritual de las y los participantes.

Primera y Segunda Travesía 

Jueves Santo “Nos sentamos en su mesa”
La invitación fue a sentarse en la mesa de Jesús compartiendo el pan, la vida y aquello que los inspirara a permanecer con Él. Fue una jornada marcada por la fraternidad, el encuentro y el reconocimiento de Jesús, que se hace cercano en la mesa compartida. El día culminó con la Celebración Eucarística y el significativo gesto del Lavatorio de los pies como signo de servicio, humildad y amor.

Viernes Santo  “Su amor nos inspira”
Bajo la consigna de acompañar y abrazar la cruz de Jesús contemplando su entrega total por amor —e inspirados por la frase “No hay amor más grande que el que da la vida por los amigos”— las y los jóvenes trabajaron desde sus propios “clavos” o heridas reconociendo el abrazo y el sostenimiento de Jesús. La jornada concluyó con la Adoración de la cruz y un valioso tiempo en comunidad (carabela).

Sábado Santo  “Constructora de vida” / “Nos proyecta su vida”
El Sábado Santo estuvo atravesado por el silencio, la contemplación y la esperanza. El primer momento se destinó a que las y los jóvenes contemplaran el dolor de María, su modo de acompañar y abrazar a Jesús en la cruz y su testimonio de amor fiel en medio del sufrimiento dejándose impactar por él. Más tarde, fueron invitados a reconocerse como constructores de vida reconfigurados por la Resurrección de Jesús. La experiencia culminó con la Celebración de la Luz y la renovación del Bautismo, celebrando con alegría a Jesús vivo y presente.

Tercera Travesía 

La Pascua se vivió en este tramo del trayecto formativo conforme el mismo esquema pero con una mayor profundidad, silencio e interioridad. Los navegantes fueron invitados a contemplar, abrazar y celebrar el Misterio Pascual desde una vivencia más madura de la fe, sostenida por el camino recorrido durante los años anteriores.

La experiencia contó  con el valioso acompañamiento de los Hnos. Ignacio Pruna y Raúl Schönfeld, quienes enriquecieron la vivencia pascual con su presencia fraterna y cercana. Las y los jóvenes pudieron renovar su encuentro con Jesús y reafirmar su compromiso con la construcción de vida, fe y esperanza siendo “arquitectos con Él” en sus comunidades y realidades cotidianas.

 

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