Con el propósito de incorporar el nuevo Mapa Educativo Provincial y actualizar el Proyecto Educativo Evangelizador Institucional (PEEIM) de cada Centro, los Equipos Directivos de las zonas Centro-Litoral, Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Sur, Mendoza y Uruguay fueron convocados por la Dirección de Centros Educativos Escolares.

En cada uno de los Encuentros, que se desarrollaron durante los meses de febrero y marzo a lo largo de  dos jornadas de trabajo vividas con intensidad, alegría y fraternidad, la Dirección de CEEs, junto a los Equipos de Educación e Innovación, de Evangelización y del Área de la Vocación, procuraron  generar un espacio para pensar y proyectar en equipo una escuela  donde lo educativo y lo evangelizador dialoguen y se enriquezcan mutuamente descubriendo en el proceso las claves del discernimiento cristiano y la construcción de consensos.

En el marco de estos propósitos, el Equipo Animador ofreció momentos para conectar con la experiencia personal, buscar orientación en el Mapa Educativo y consensuar un relato de comunión. Estos pasos ordenaron una metodología propia que dio ritmo a la tarea permitiendo construir una manera de acercarse a pensar y sentir la escuela.

Nos permitió hacer síntesis del trabajo que venimos realizando…(Director General de la zona CABA-Sur).

…Mirar más allá de los problemas cotidianos y proyectar un horizonte de confianza y esperanza para la comunidad escolar” (Representante Legal de la zona Centro-Litoral).

A partir de este encuentro, el Mapa Educativo Provincial se consolida como el orientador por excelencia para planificar el Centro Educativo, articulando las dimensiones necesarias para “soñar la escuela”. Teniendo como punto de partida la historia Marista y la diversidad de documentos institucionales, este mapa permite visibilizar los ámbitos fundamentales para la planificación del proyecto educativo.

La imagen de Dios, el rostro de Jesús y el modo de ser Iglesia conforman el marco desde el cual cada Equipo Directivo elaboró una Proclama Inspiracional, conectando la vida institucional con el Misterio que se desea respirar, vivir, anunciar y celebrar en cada Centro Educativo.

Soñar la escuela exige situar en el centro a quienes dan sentido a la Misión Marista: los niños, niñas y adolescentes. Por ello, el Aprendiz del Reino ocupa el corazón del Mapa Educativo. Se abordó este concepto integrando las diversas dimensiones que constituyen la identidad de chicas y chicos, y las diversas vivencias que la van forjando. En este sentido, se analizaron las experiencias de aprendizaje que ofrece cada Escuela o Colegio, dado que son el vehículo fundamental para que cada estudiante despliegue su potencial y desarrolle una mirada crítica y esperanzadora sobre la realidad según el proyecto de vida que Jesús de Nazaret nos regaló.

Desplegamos aquí algunos otros testimonios, valiosa cosecha del trayecto compartido:

Como equipo, aprendimos que la identidad del aprendiz no se construye solo con estrategias técnicas, sino desde «una experiencia espiritual y comunitaria» donde el Evangelio se hace cotidiano. Este concepto de «Aprendiz del Reino» no es exclusivo de los alumnos; nosotros, como directivos y educadores, también somos ‘aprendices’ llamados a dejarnos transformar por la vida que late en la escuela” (ViceDirectora de la zona Centro-Litoral).

El concepto «Aprendiz del Reino»  aportó un nuevo paradigma de integración a mi tarea de proyectar la escuela. Me permitió comprender que la misión pedagógica y evangelizadora no son caminos separados sino una sola tarea integral que nos convoca a todos” (Coordinadora de Pastoral de la zona Centro-Litoral).

El concepto «Aprendiz del Reino» me ayudó a repensar la escuela como un espacio de crecimiento integral, donde cada decisión pedagógica tiene sentido evangelizador y comunitario” (ViceDirectora de la zona Mendoza).

 

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