El 17 de agosto dio comienzo, en el Centro de Espiritualidad "Cristo Rey" de São Leopoldo, Brasil, el Foro de la Región América Sur, que reúne a más de 90 participantes de las cinco Provincias Maristas que conforman la Región: Cruz del Sur, Santa María de los Andes, Brasil Centro-Norte, Brasil Centro-Sur y Brasil Sur-Amazonia, la provincia anfitriona, y se prolongará hasta el día 21.

Será una semana de escucha, discernimiento y construcción conjunta del futuro de la Región. Un espacio para el encuentro, el diálogo y el discernimiento que fortalecerá el camino compartido y permitirá evaluar el desarrollo de las prioridades regionales.

El Foro reúne a los cinco Provinciales de Sudamérica de las Provincias Maristas que integran la Región, al Comité Regional, al Equipo de Reconfiguración, a los once  Equipos y Redes regionales y a otros invitados. El Gobierno General está representado por los Hermanos Peter Carroll, Superior General, Carlos Alberto Rojas, Consejero General de enlace con la Región Sudamericana y Goyo Linacero, Secretario General y Asistente del Tesorero General. La diversidad de participantes refuerza la riqueza de la colaboración entre los distintos servicios y órganos del Instituto Marista.

DÍA 1: CONSTRUIR JUNTOS, SOBRE LA ROCA

La inauguración, el lunes 17, contó con las palabras de bienvenida de los cinco Provinciales: los Hermanos Odilmar Fachi (Brasil Sur-Amazónico), Horacio Bustos (Cruz del Sur), Pablo González Franco (Santa María de los Andes), José de Assis (Brasil Centro-Norte) y Vanderlei Siqueira dos Santos (Brasil Centro-Sur), quienes marcaron el tono del Foro con sus palabras de bienvenida.

Constructores del nuevo Hermitage

El H. Horacio Bustos, coordinador provincial para la Región, dio inicio a los discursos diciendo: “Como compañeros de viaje, llamados a construir comunidades que generen vida, seguimos los pasos de Marcelino creando espacios donde la presencia de Dios se hace cercana, fraterna y encarnada en la realidad”.

El H. Horacio también repasó la historia de “la Ermita” construida por Champagnat con los primeros Hermanos y constructores locales en 1824, para proponer a la Región el compromiso de construir un nuevo Hermitage. Según él, “nunca fue solo un edificio, sino un hogar de fraternidad, una escuela del Evangelio y un punto de partida para la misión”. Y es este espíritu el que la Región Marista América Sur está llamada a reconstruir hoy, sustentada en cuatro pilares: lugar, familia, fraternidad y espiritualidad, con la esperanza como horizonte».

“¿Ser grande o ser relevante?”

En nombre de la Provincia anfitriona, el H. Odilmar Fachi, Provincial de Sur-Amazonia, recordó los primeros encuentros de la Región, todavía marcados por la desconfianza y el escaso conocimiento mutuo, y destacó el camino ya recorrido: “Hoy podemos ver cómo nuestra misión se ha expandido […], cómo las Provincias se están conociendo y entretejiéndose en una red de misión más cohesionada”.

El Provincial presentó el tema central del Foro —Reconfiguración y Planificación Estratégica Regional— como un gesto que trasciende la mera administración. “La Reconfiguración es un gesto de conversión personal e institucional, antes que administrativo y gerencial: es preguntar, con humildad y valentía, dónde llama Dios a florecer la vida y la misión maristas”, afirmó.

El H. Fachi abordó también los desafíos que enfrenta el continente y la vida religiosa: la inestabilidad política y económica en Sudamérica, las desigualdades y la significativa disminución del número de Hermanos. Sobre este último punto, fue directo: “No es una estadística lejana; es una realidad que vivimos en cada Provincia, en cada Comunidad, en cada Hermano”. Para él, este escenario representa una invitación “a reconfigurar nuestra forma de vivir y de dar testimonio de lo que somos: Hermanos y Laicos, juntos, en la única misión que el carisma de Champagnat nos confió”.

El punto culminante del discurso fue la pregunta que el Provincial propuso como principio rector para el trabajo de toda la semana: “¿Solo queremos ser grandes, o queremos ser más relevantes, más valiosos en el contexto de la Iglesia y del mundo?” Fachi explicó que no se trata de elegir entre tamaño e insignificancia, sino dónde decide la Región invertir su energía y esperanza: “La relevancia se mide […] por la profundidad con la que impactamos las vidas concretas de los niños y jóvenes más vulnerables de esta Región”. Y, para ilustrar esta idea, utilizó la imagen del Hermitage construido por Marcelino Champagnat sobre roca y no sobre “terreno fácil”: una metáfora que es el hilo conductor de todo el Foro.

De la autosuficiencia a la interdependencia

El H. José de Assis, Provincial de Brasil Centro-Norte, presentó en el Foro la imagen de la “mesa común” y expresó que ninguna Provincia llega con las manos vacías, y ninguna posee, por sí sola, todo lo que la Región necesita subrayando que ofrecer revela generosidad, que  recibir exige humildad y que es en este equilibrio donde se invita a la Región a transitar de la autosuficiencia a la interdependencia, como “un solo cuerpo con muchos dones” (1 Corintios 12,12).

Su presentación también ofreció reflexiones sobre el liderazgo para el futuro, un liderazgo con raíces espirituales, madurez humana, inquietud profética y capacidad para construir comunión. El mismo liderazgo de servicio y profético que ha guiado las discusiones de los Maristas de Champagnat.

Cruzadores de puentes

Inspirado por Julio Cortázar, el H. Pablo González, Provincial de Santa María de los Andes, destacó: “Un puente no es realmente un puente hasta que la gente lo cruza. Un puente es la gente cruzando un puente”. Esta imagen ayuda a comprender que una estructura, por sí sola, no cumple una misión. Adquiere significado cuando es habitada, transitada y puesta al servicio de las personas. De igual modo, las escuelas, proyectos, comunidades, obras y estructuras maristas solo cumplen su propósito cuando hay personas que les dan vida, que establecen vínculos, cuidan, educan, acompañan y concretan la misión.

Por lo tanto, al considerar el futuro del movimiento Marista en la América Sur, es fundamental recordar que la misión no se materializa en estructuras, documentos ni planes, sino en las personas. Son ellas quienes hacen posible la misión cada día, a través de sus decisiones, relaciones, talentos y voluntad de servicio. Y, en la tradición Marista, la misión también se centra en las personas: Hermanos, Laicos y Laicas que, juntos, superan los retos del presente y construyen caminos para que la misión siga llegando a la vida de niños, adolescentes y jóvenes.

Los principales desafíos de la Reconfiguración

El H. Vanderlei Siqueira, de la Provincia Brasil Centro-Sur, destacó que la Reconfiguración de la Región representa una oportunidad para fortalecer no solo las estructuras, sino sobre todo, la vitalidad de la misión. Basándose en las reflexiones de Patrick Lencioni sobre la salud organizacional, enfatizó que la planificación, la gobernanza, los procesos y la eficiencia son necesarios, pero no suficientes. Una organización puede seguir funcionando y obteniendo resultados mientras va perdiendo gradualmente su vitalidad, su capacidad de diálogo, aprendizaje y trabajo colaborativo. En este sentido, el reto de la Reconfiguración radica también en cultivar las relaciones, la confianza y la capacidad de discernimiento colectivo.

El H. Vanderlei hizo hincapié en que la diversidad de las Provincias y los países de la Región no tiene por qué desaparecer para construir algo nuevo. Cada realidad puede conservar su identidad y, al mismo tiempo, contribuir a un proyecto mayor. La Reconfiguración, por lo tanto, puede ser una oportunidad para compartir conocimientos, personas, recursos, formación y buenas prácticas, transformando las diferencias en complementariedades. Sin embargo, el criterio central debe seguir siendo la misión: antes de cada decisión, es necesario preguntarse si lo que se está construyendo genera más vida y fortalece el carisma Marista.

En este camino, el H. Vanderlei señaló la confianza como uno de los grandes desafíos de la Reconfiguración. Más que desarrollar un nuevo organigrama, será necesario construir cercanía, escucha activa, diálogo y corresponsabilidad entre Hermanos y Laicos, integrando sin estandarizar y armonizando sin burocratizar. Inspirado por los desafíos del Papa León XIV sobre la educación, la esperanza y el riesgo de construir estructuras que alejen a las personas, recalcó que, cuanto mayor sea la Región, mayor debe ser la cercanía; cuanto mayor la diversidad, más profunda la comunión; y cuanto más compleja la gobernanza, más claro debe permanecer el propósito común. La invitación, por lo tanto, es a mirar hacia los próximos años no desde el temor a perder, sino desde el coraje de crear, tejiendo un nuevo diseño para la presencia marista en Sudamérica.

El Equipo de Espiritualidad dirige el Retiro

Tras la inauguración, los participantes tomaron parte en un Retiro dirigido por el Equipo de Espiritualidad de la Región, propiciando un momento de reflexión inspirado en la figura de San José, patrono del Instituto Marista. El Retiro invitó a los participantes al silencio y la contemplación, tomando como referencia el relato del Evangelio de Mateo sobre el momento en que José, ante una situación inesperada, necesita discernir sus próximos pasos. Es precisamente mientras busca una decisión que Dios se manifiesta, mostrando que la escucha y el discernimiento también forman parte del camino de la fe.

La reflexión destacó tres características de San José: justicia, silencio y acción. José se presenta como un hombre justo, abierto a la voluntad de Dios; silencioso, no por falta de voz, sino por su capacidad de escuchar; y activo, transformando la confianza en acciones concretas. Su trayectoria revela una forma de liderazgo que no depende del protagonismo, sino de la capacidad de mantener la misión, reconocer la acción de Dios y actuar con confianza incluso ante la incertidumbre.

La elección de San José como patrono del Instituto Marista también se revisó como clave para comprender la situación actual en la Región. Así como Marcelino Champagnat reconoció en José un modelo de confianza, sencillez y disponibilidad para la misión, la reflexión propuso que estos elementos también inspiraran la comprensión del futuro de América Sur. Más que buscar respuestas inmediatas o controlar todos los caminos, la invitación es a abrir espacios para la escucha, reconociendo que un liderazgo capaz de escuchar, discernir y actuar puede encontrar nuevos caminos para la misión.

Una semana por delante

Con los cinco Provinciales reunidos y el ambiente espiritual y simbólico ya establecido, el Foro Regional continúa hasta el 20 de agosto, y la Reunión de Equipos y Redes Regionales está programada para el 21. En los próximos días, el grupo se centrará en la revisión del Plan Estratégico Regional y en formas concretas de compartir conocimientos, recursos y personas entre las cinco Provincias. Finalmente, todos responden a la invitación de Champagnat: Construir juntos, sobre la Roca, una Región más relevante para la Iglesia y para el mundo.

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