En el marco del Foro Regional, el Hno. Peter Carroll, Superior General, ofreció una reflexión clave sobre el presente y el futuro de la vida Marista en la Región conjugando diagnóstico, visión estratégica y un fuerte llamado a la audacia.

En su discurso, el Hermano Superior General abordó los desafíos que afrontan la presencia y la permanencia del carisma enfatizando que el presente no es para el Instituto un momento de declive, sino de conversión; que no se trata de una pérdida, sino de un surgimiento que nos llama a abrazar con más fuerza que nunca el carisma a conciencia de que las formas a través de las cuales se expresa necesitan evolucionar sin abandonar la identidad.

Reflexionó también acerca del proyecto de Dios para Champagnat, afirmando que Marcelino no concibió a la congregación para preservar estructuras estáticas, sino para responder con agilidad a las necesidades de cada época. Y, en esa línea, invitó a concebir el proceso de reestructuración regional no como un mero ajuste administrativo o de reducción, sino como una oportunidad de dinamizar la misión:

Estamos llamados a preservar el fuego, no la chimenea”, sintetizó.

Y llamó a Hermanos, Laicas y Laicos a pasar de una cercanía meramente geográfica a una proximidad relacional  remarcando que el verdadero éxito de esta etapa radicará en sostener dos dimensiones fundamentales: “… una estructura suficientemente grande para sostener la misión y una cultura suficientemente cercana para sostener a la familia marista”.

Al concluir su alocución, instó a la comunidad marista a responder a los cambios actuales desde la fe y la creatividad, priorizando “el coraje en lugar de la comodidad, la misión en lugar del mantenimiento y el futuro en lugar de lo conocido” porque es tiempo de concentrar la mirada en “lo nuevo que está surgiendo”.

Compartir noticia

También te puede interesar...