Tres Proyectos de jóvenes de tercer y cuarto año del Secundario de la Escuela Técnica Marista Herminio Arrieta, de Jujuy, quedaron preseleccionados y son candidatos a ganar el Certamen Provincial de Emprendedurismo Enrique Shaw, que convocó a estudiantes de Colegios Católicos de toda la Provincia Jujeña a pensar, con creatividad y compromiso, proyectos que mejoren la vida de su comunidad.

El Certamen se desarrolla con el auspicio del Consejo de Educación Católica del Obispado de Jujuy, la Federación de Asociaciones Educativas Religiosas de la Argentina (FAERA), el Gobierno y el Ministerio de Desarrollo Económico y de Producción Provincial y se inspira en Enrique Shaw, empresario católico argentino reconocido Venerable por la Iglesia por su vida ejemplar y en proceso de beatificación por entender y vivir su vocación empresarial como un servicio a las personas y al bien común.

La competencia invitó a las y los estudiantes a contemplar y trabajar sobre los desafíos de la Transición Energética, las Industrias Agroalimenticias, la Cadena de valor Minera, el Turismo y la Economía del Conocimiento para crear y proponer, aunque sea a pequeña escala, una respuesta concreta, valorada y evaluada por un equipo de expertos.

Las y los estudiantes de 3º y 4º año del Nivel Secundario que integraron la lista de doce finalistas seleccionados son: Jazmín Geraldi, Maitena Gareca, Alma Carrizo Herrera, Belinda Palomino, Nerea Jara y Rocío Herrero Martínez ―Proyecto “Ecoclikc” sobre Reciclaje de Residuos—, Luciano Sánchez, Luz Agustina Robles, Luisana Victoria Chaile, María Victoria Barón Salinas y Victoria Delfina Salas ―Proyecto “Cementerio de Mascotas” para aportar uno a la comunidad, ya que no existe― Julieta Tara, Julieta Cabaña, Celeste Ligue Fernández, Maia Llanos Mata, Julieta Belén Arias y María Luján García  ―Proyecto “Acompañar”, para brindar compañía a los adultos mayores o aquellas personas que necesiten trasladarse a centros de salud o hacer trámites y no tienen quien los acompañe.

Los Proyectos fueron distinguidos por su factibilidad, su impacto social, la creatividad de la presentación, por el modo en que identificaron oportunidades y por su grado de creatividad.

La profesora Gabriela Acuña, integrante del equipo docente que acompañó el desarrollo de los proyectos, compartió cómo fue el proceso de trabajo y selección:

“Comenzaron a trabajar 16 grupos de 3.º y 4.º año de Nivel Secundario para competir, acompañados por un equipo de cinco docentes que guiamos el proceso y evaluados por un jurado externo. De ese gran grupo, fueron seleccionados los tres proyectos que aspiran al premio final, pero que ya merecen ser destacados por los logros obtenidos hasta aquí.

Las chicas y los chicos pasaron de ser espectadores a ser creadores al buscar, a través de un producto mínimo viable, resolver un problema de la comunidad y darle un aval económico que ofrezca una solución posible y concreta a la región”.

Las y los estudiantes ejercitaron innovación para el bien común con impacto social, ambiental y económico  inspirados en los valores éticos que nos comprometen a emprender con responsabilidad social.

 

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