El H. Lindley Sionosa (Provincia East Asia), al concluir su misión como co-director del Secretariado "Hermanos Hoy" nos ofrece, desde una valiosa y prolongada experiencia, pistas concretas sobre esa "nueva forma de ser hermano" a la que los Maristas, también y muy especialmente los Laicos Maristas, estamos llamados.

Quien fuera desde 2016 hasta 2019 miembro de la Comisión Internacional de “Hermanos Hoy” y durante 6 años Director adjunto del Secretariado,  habiendo concluido el 31 de diciembre su servicio a la Casa General y comenzando ya a desarrollar una nueva misión en Filipinas,  nos regala valiosas claves para comprender y hacer vida los modos de nuestra fraternidad en diálogo con  los nuevos contextos históricos y las situaciones que a diario nos desafían desde la inmutable identidad de nuestro carisma. 

Una nueva forma de ser hermano

“El XXI Capítulo General (2009) nos llamó a “una nueva forma de ser hermano hoy —explica el H. Lindley Sionosa—. Así nació el Secretariado Hermanos Hoy. Cuando se me pregunta por él, a menudo diría que es el secretariado responsable de todo lo relacionado con la vida de los Hermanos Maristas. La lista incluye vocación, espiritualidad, comunidad, formación —inicial y permanente— y, aunque está más directamente bajo el Secretariado de Educación y Evangelización, la misión.

Me gustaría que revisitáramos los conceptos de constantes y variables. La vida tiene sus constantes y sus variables, porque el mundo en el que vivimos, sea cual sea el estado, tiene constantes y variables —agrega.

Ser hermanos Maristas también tiene sus constantes y variables. Hay aspectos que nunca cambian, los innegociables, y hay otros que deben adaptarse. El carisma fundacional, por ejemplo, es constante, al igual que la presencia y el amor de Dios, los valores evangélicos, María, los votos, la fraternidad, la formación cristiana de niños y jóvenes, y muchos más. Por otro lado, la forma en que expresamos y manifestamos estos factores puede variar, según el contexto y la realidad, el periodo histórico y la situación. Lo importante es que mantengamos el núcleo de lo que nos hace quienes somos, es decir, nuestra identidad.

Los seis años en el Secretariado me enseñaron, o, mejor dicho, me ayudaron a consolidar mi comprensión de una nueva forma de ser hermano hoy.

  • Una nueva forma de ser hermano hoy es ver no solo nombres en la lista o estadísticas del Instituto, sino ponerles caras. Eso significa establecer una relación y sentir de verdad que somos hermanos, que somos familia. Como dice la canción, donde haya un hermano, allí tengo yo mi casa.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es reconocer que merece la pena aprender otro idioma. Aunque el corazón puede hablar y conectarnos, un lenguaje hablado común facilita en gran medida la construcción de relaciones.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es aprovechar las redes sociales para vincularnos como una familia carismática global. Existen plataformas disponibles que nos permiten conocer a otros Maristas de otras partes del mundo.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es asumir la responsabilidad de mi propia formación permanente. El Instituto ofrece programas para diferentes grupos de hermanos. La mayoría de ellos ahora son bilingües, lo que permite a los participantes interactuar con otros pertenecientes a otro grupo lingüístico.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es reconocer que el carisma otorgado primero a Marcelino Champagnat no es exclusivamente para los hermanos. También hay laicos que se sienten llamados y están bien dispuestos a compartir con nuestra vida, nuestra espiritualidad y nuestra misión.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es cambiar el lenguaje de «tengo una misión» a «la misión tiene una Iglesia (de la que formo parte)». Es reconocer que todas nuestras iniciativas y proyectos están al servicio de la misión.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es comprometerme a cuidar de nuestra casa común. Esto se puede concretar en las decisiones que tomo, por pequeñas que sean, que afectan al medio ambiente de más de una manera.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es ver el panorama general, el mundo más grande. No soy hermano únicamente de mi unidad administrativa; más bien pertenezco al Instituto. Por lo tanto, debería ponerme a disposición para ir donde el Instituto necesite y me envíe.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es aceptar que mi manera de hacer las cosas, de pensar, de afrontar situaciones, de interpretar la realidad, etc., no es la única manera. Y tampoco es la mejor manera. Cada persona que conozco tiene una perspectiva, una opinión, una formación y una cultura diferente a la mía.
  • Una nueva forma de ser hermano hoy es cuidar mi vocación y la vocación de mi hermano. El camino no trata de quién llega primero. Se trata de caminar codo a codo y apoyarse mutuamente. Además, se trata de cuidar del Instituto para garantizar su sostenibilidad hoy y en el futuro.

La lista podría seguir. Pero déjame poner un límite aquí, por ahora. Sin embargo, antes de que se me olvide, una nueva forma de ser hermano hoy es “perder el tiempo” con mis hermanos, simplemente estando allí, físicamente e incluso virtualmente, simplemente como un hermano entre hermanos.”

“El Dios Todopoderoso ha hecho grandes cosas por mí”

H. Lindley Sionosa agradeció al Hermano Ernesto Sánchez, ex Superior General, y a los hermanos que formaron su Consejo por reconocer su capacidad para servir en la administración general como Codirector del Secretariado Hermanos Hoy desde 2020 hasta 2025. También agradeció a su entonces Provincial, el hermano Dominador Santiago de la Provincia de East Asia, por darle su bendición, en nombre de los hermanos y laicos de su unidad administrativa, para que pudiera trasladarse a Roma y vivir en la Casa General.

“Una de las mayores aventuras de mi vida comenzó cuando llegué a Italia el 8 de enero de 2020 —relata.—El director del Secretariado entonces era el hermano Ángel Medina. También recibí mucha ayuda para integrarme por parte del director saliente, el hermano Tony León. El Secretariado Hermanos Hoy no era algo desconocido, ya que fui miembro de la Comisión Internacional de Hermanos Hoy, desde 2016 hasta 2019. Sin embargo, había mucho que aprender. De hecho, ha sido un gran privilegio dedicar seis años de mi vida apostólica en el Secretariado Hermanos Hoy. Durante esos seis años, para usar las palabras de María en el Magnificat, el Dios Todopoderoso ha hecho grandes cosas por mí. Por eso proclamo: Su nombre es santo. También estoy agradecido por los maravillosos hermanos y maristas laicos de las diferentes unidades administrativas que conocí en el camino. Me alegra decir que he creado un vínculo especial de amistad con muchos de ellos. La comunidad de la Casa General, a pesar de que su composición es muy fluida, la comunidad del Consejo General, tanto la anterior como la actual, y nuestro personal laico han sido una fuente sólida de apoyo y ánimo. Me hicieron sentir valorado, apreciado y querido.

Finalmente, agradezco al H. Pere Ferre, actual director, y al H. Canisio Willrich, director adjunto, por aceptar la antorcha y continuar con la carrera. Estoy agradecido por su acompañamiento en el primer periodo de transición. Les deseo lo mejor y pido que los hermanos y los maristas laicos les apoyen y animen, como hicieron conmigo.

En el corazón y en los brazos de nuestra Buena Madre, como constructores del nuevo Hermitage, les deseo a todos mi «¡nos vemos!»”

Hermano Lindley, FMS

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