Educadores de la Escuela Marista Marcelino Champagnat, el Colegio Marista Inmaculada Concepción, de Caaguazú, el Colegio Marista Champagnat, de Oviedo, y la Escuela Marista San Pablo, de Asunción, tuvieron la oportunidad de reflexionar y orar en torno a la propuesta “Construyendo la Escuela como Lugar de Encuentro”.

El Equipo de Espiritualidad del Área de Vocación los visitó entre el 8 y el 11 de febrero continuando con su tarea de revitalizar la espiritualidad de la Provincia Cruz del Sur.

Cada una de sus visitas ofreció la oportunidad de reflexionar en torno a la posibilidad de ser parte de una construcción colectiva en la que la Ética del Cuidado sea fuente y meta inspiradora.

Detuvieron la mirada en Marcelino y los primeros Hermanos, inspiradores de los modos de vincularse, y en la casa madre del Hermitage, que siguen motivando hoy los estilos de construcciones colectivas donde, además de construir algo visible y tangible, se construyen espacios de fraternidad, espíritu de familia y trabajo compartido.

En tiempos donde los conocimientos ya no tienen como espacio único la escuela es necesario re-encantarnos con el privilegio de ser educadoras y educadores Maristas  constructores/as de ámbitos laborales que potencien nuestra tarea cotidiana y aulas que permitan desplegar las singularidades de nuestras y nuestros estudiantes”—afirmó Marita Hermo, Coordinadora del Equipo de Espiritualidad Provincial.

“La Escuela, entendida como lugar de Encuentro con las y los otros y con el saber, es para los educadores y las educadoras Maristas un terreno fértil donde sembrar la semilla del Reino de Jesús.”

Estos encuentros impulsan a los Centros Educativos de la Provincia a caminar juntos construyendo en comunidad una espiritualidad viva y encarnada en beneficio de nuestros/as niños/as, adolescentes y jóvenes.

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