Entre el 12 y el 14 de septiembre, el Equipo de Espiritualidad Marista de Cruz del Sur fue al encuentro de las Obras Maristas de Jujuy –el Centro Educativo Comunitario Marcelino Champagnat del Barrio San Lorenzo, el Mundo Juvenil de Fraile Pintado, San Pedro y San Lorenzo y la Escuela Técnica Marista Ing. Herminio Arrieta– con el propósito de seguir animando y fortaleciendo a sus comunidades y compartiendo su vitalidad.

El sábado 12 de septiembre, en la Localidad de Palo Blanco, se dieron cita las comunidades laicales, las fraternidades, los/as docentes y participantes de los talleres del CEC Marcelino Champagnat del Barrio de San Lorenzo, y comunidades de jóvenes del Mundo Juvenil Marista de Fraile Pintado, San Pedro y San Lorenzo.

La jornada, bajo el lema “Construyendo comunión”, llevó a los/las participantes a vivir en intensidad la convicción profunda de que los lugares que habitamos pueden ser mucho más que espacios edilicios si son vividos desde la fraternidad y la oportunidad de crecer juntos/as en comunidad.

Del mismo modo se dejaron interpelar por lugares emblemáticos que son parte de nuestro patrimonio carismático, disponiéndose a que esos lugares “les hablaran” y los invitaran a seguir andando caminos de transformación y construcción colectiva.

El domingo 13 por la mañana, un grupo de adolescentes de la ciudad de San Pedro, de la Parroquia San Francisco –donde la presencia de los Hermanos dejó profundas huellas de vivencia del carisma–, se dieron cita para vivir un encuentro especialmente orientado a explorar su mundo interior y a expresar, a la luz de la Palabra, sus esperanzas y sus anhelos.  La mesa del almuerzo dio también lugar a canciones y risas, a contar historias y compartir sus logros deportivos, artísticos y de su vida cotidiana.

Finalmente el lunes 14 por la mañana más de 70 educadores de la Escuela Técnica Herminio Arrieta (“la ETHA”, como le dicen los lugareños) participaron del Encuentro de Espiritualidad “Construyendo la Escuela como Lugar de Encuentro”.  Allí conjugaron valiosas reflexiones con las dudas y las inquietudes propias de estos tiempos difíciles para la educación de adolescentes y jóvenes.

Con profunda conciencia de estar inmersos en un mundo cada vez más individualista y competitivo, propusieron pistas para seguir construyendo colectivamente un espacio donde los/as estudiantes puedan desplegar sus potencialidades y a la vez, los/as educadores/as sostengan un trabajo saludable en un clima que abrigue sus inquietudes.

La jornada finalizó con una hermosa canción de Teresa Parodi, Hay Gente que Sueña, en la que pudieron reconocerse con los ideales maristas que nos identifican y con el entusiasmo de seguir descifrando colectivamente los difíciles desafíos que van surgiendo en la vida cotidiana de la escuela.

Por último, ese mismo día a la tardecita, las familias de los/as estudiantes fueron invitadas a participar de un momento de reflexión y oración donde, en clave celebrativa, pusieron en manos de María y Marcelino los complejos tiempos presentes para maternar/paternar, compartiendo y descifrando algunas pistas para realizar esta tarea tan hermosa como compleja.

El regreso con el corazón repleto de rostros, de voces, y tan agradecido, confirmó, una vez más, la importancia de seguir acompañando fraternalmente a los territorios desde el Área de Vocación; estar cercanos a los procesos comunitarios de las Obras Maristas de la Provincia Cruz del Sur y continuar animando con profundidad y sencillez a las personas y a sus espacios, que son tesoro y patrimonio carismático de nuestra Provincia.

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