Las Provincias de la América Sur comenzaron a reflexionar sobre los posibles escenarios de la reconfiguración para fortalecer, en un mismo corazón y en un mismo espíritu, la vida y la misión maristas en la Región.

La segunda jornada del Foro de la Región América Sur comenzó con un momento de oración dirigido por los Hnos. Lúcio Dantas y Márcio Henrique, junto al Equipo de la Provincia Marista Brasil Centro Norte. La reflexión partió de la Palabra de Jesús en el Evangelio de Juan: “No me eligieron ustedes a mí, sino que yo los elegí a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto…” (Jn 15,16). A partir de esta llamada, se invitó a los participantes a considerarse vocacionados y enviados a la misión, reflexionando sobre una cuestión central para la Región: ¿Qué frutos queremos dar a la misión marista en la Iglesia?

En ese momento también se recitaron en oración las palabras del Testamento de San Marcelino Champagnat, con su firme llamamiento a la unidad, la fraternidad y la caridad entre los Hermanos. Al recordar el deseo del Fundador ―que los Maristas tengan «un mismo corazón y un mismo espíritu»―, la reflexión subrayó que el camino hacia el futuro de la misión pasa también por la capacidad de caminar juntos, fortaleciendo los lazos y manteniendo vivo el espíritu de familia. Así, el Foro comenzó centrándose no solo en las decisiones y los caminos que hay que discernir, sino en aquello que sustenta la misión: la vocación, la comunión y el compromiso de dar frutos para la Iglesia y para los niños y jóvenes.

El futuro de la misión a partir de tres palabras: Cambio, Evolución y Reconfiguración

El Superior General del Instituto Marista, el Hno. Peter Carroll, invitado especial del Foro, exhortó a los Hermanos y a los Laicos y Laicas maristas a mirar hacia el futuro de la misión a partir de tres palabras: cambio, evolución y reconfiguración. Para él, el cambio siempre ha formado parte de la historia marista y no debe entenderse como una amenaza, sino como una oportunidad para responder, con valentía, fe y creatividad, a las nuevas necesidades de los niños y los jóvenes. Al recordar la trayectoria de Marcelino Champagnat, destacó que el fundador supo adaptarse a las necesidades de su tiempo, manteniendo vivo el corazón del carisma.

Al reflexionar sobre la realidad actual de Región, el Hno. Peter señaló retos como la disminución y el envejecimiento del número de Hermanos, la mayor responsabilidad asumida por los Laicos y las Laicas, y la creciente complejidad de las obras y de la gobernanza. Al mismo tiempo, destacó signos de vitalidad, como el compromiso de los líderes laicos, la solidez de las instituciones, la colaboración intercultural, las nuevas formas de vocación y el protagonismo de los jóvenes. En este contexto, afirmó que la reconfiguración debe entenderse no como una reducción de estructuras, sino como una oportunidad para ampliar la capacidad para la misión, fortaleciendo una identidad regional común sin eliminar la diversidad de los países y las culturas.

Otro punto central de su intervención fue la necesidad de una nueva forma de liderazgo, más colaborativa, intercultural, regional y compartida entre Hermanos, Laicos y Laicas. Para el Hno. Peter, las estructuras más grandes deben preservar la cercanía, invirtiendo en el liderazgo local, la escucha, las relaciones, la formación, la presencia y las comunidades más pequeñas conectadas entre sí. El reto, por lo tanto, no consiste solo en definir cuántas provincias habrá, sino en construir una organización capaz de sostener la misión sin perder el espíritu de familia y la atención a los jóvenes. Para concluir, subrayó que el futuro no debe medirse por la preservación de las estructuras, sino por la fidelidad al Evangelio y al carisma. «La fidelidad creativa es el camino hacia el futuro», afirmó.

Procesos de Reconfiguración: Canadá y Estados Unidos

El H. Félix Roldán, de la Región Arco Norte, destacó que la reconfiguración de la Región Arco Norte surge del deseo de responder, con valentía y espíritu de comunión, a los nuevos retos de la misión marista. Más que un cambio de estructuras, se trata de un proceso de discernimiento para fortalecer la presencia marista, compartir recursos y capacidades y ampliar la participación de Hermanos, Laicos y Laicas. «La reconfiguración nos invita a mirar más allá de las fronteras de nuestras unidades y países reconociendo que tenemos una misión común y que, juntos, podemos encontrar nuevas formas de servir mejor a los niños, adolescentes y jóvenes».

Reconfiguración: La visión del Instituto

Al reflexionar sobre el proceso de reconfiguración, el H. Beto Rojas, Consejero Link, subrayó que «la reconfiguración es un medio, no un fin». Más que un objetivo en sí mismo, debe entenderse como un camino y una herramienta para fortalecer la misión, teniendo como horizonte la vitalidad y la sostenibilidad de la vida marista. En este proceso, la llamada consiste en acoger, cuidar y formar, construyendo una configuración capaz de ampliar la respuesta a las necesidades actuales y emergentes de los niños y jóvenes, especialmente de aquellos que se encuentran marginados.

Claves para la Reconfiguración

En su reflexión, los Hnos. Rogério Mateucci y José Leão, de la Provincia Marista Brasil Centro-Sur, destacaron la escucha como punto de partida para el discernimiento sobre la reconfiguración. «Escuchar bien para discernir mejor» fue la clave presentada a los participantes, recordando que la fe comienza por la escucha: el gran mandamiento también nace de un acto de escuchar. Desde la perspectiva bíblica, la fe no comienza con una orden administrativa, sino con una llamada espiritual que invita a escuchar, acoger y comprender antes de actuar. Así, la Reconfiguración se entiende también como un proceso que exige una escucha atenta de la realidad, de las personas, de los signos de los tiempos y del Espíritu, para que los próximos pasos de la Región se construyan con sentido y fidelidad a la misión.

El Equipo de Reconfiguración de la RAS

El H. Horacio Bustos, Provincial de la Provincia Marista Cruz del Sur, y Leonardo Soares, Secretario Ejecutivo de la Región, contextualizaron el proceso de Reconfiguración de la Región América Sur a partir del camino recorrido a lo largo de los últimos diez años. En sus intervenciones, repasaron los diferentes foros deliberativos y los encuentros que reunieron a Hermanos y Laicos de los países que integran la Región, destacando cómo estos espacios de diálogo y reflexión fueron fortaleciendo progresivamente una visión común sobre los retos y las posibilidades de la misión marista. Más allá de ser momentos aislados, estas iniciativas contribuyeron a crear vínculos, ampliar la colaboración entre las Provincias y consolidar una dinámica regional, allanando el terreno para una reflexión más profunda sobre el futuro de la presencia marista en Sudamérica.

En este recorrido, tomó forma el Equipo de Reconfiguración, constituido como un grupo interdisciplinar, con la participación de Hermanos, Laicos y Laicas. La diversidad de experiencias y perspectivas que componen el grupo contribuye a un proceso de escucha y análisis sobre los caminos posibles para la Región. Así, la Reconfiguración se presenta como el resultado de un proceso construido colectivamente, y no como una decisión puntual o aislada. El Equipo tiene la misión de dirigir y animar las reflexiones, atento a la realidad actual de la Región y buscando identificar caminos que permitan fortalecer la vida, la misión y la presencia marista en Sudamérica.

Presentación de posibles escenarios para la Reconfiguración

Luego el Foro comenzó a reflexionar sobre los posibles caminos para la Reconfiguración de la Región, con el objetivo de fortalecer la vida y la misión marista. La presentación, dirigida por los Hnos. Álvaro Sepúlveda y Valdicer Fachi, destacó tres escenarios a analizar en profundidad por los participantes: Un camino gradual denominado RAS 2.0; la constitución de una Provincia única, construida de forma progresiva; y la posibilidad de crear dos o tres nuevas Provincias. Las propuestas parten de diferentes perspectivas sobre cómo organizar las estructuras, los recursos y las formas de colaboración, manteniendo como referencia la unidad, la integración y la corresponsabilidad.

Más allá de las diferencias entre los distintos escenarios, la presentación subrayó la necesidad de participación y diálogo a la hora de elaborar cualquier nuevo proyecto para la Región. Entre los puntos considerados fundamentales se encuentran preservar las identidades locales, valorar la historia de cada realidad, evitar el aislamiento de las Provincias y mantener fortalecida la dinámica regional construida por la RAS.

Trabajos en grupos temáticos

A partir de las propuestas, los participantes trabajaron en grupos evaluando las posibilidades, los riesgos, los retos y las condiciones necesarias para que las diferentes alternativas puedan contribuir de manera efectiva a la misión marista en Sudamérica. 

Desde sus experiencias y ámbitos de actuación, los participantes compartieron sus percepciones con el fin de identificar los caminos que pueden contribuir a fortalecer la vida y la misión maristas en la Región. El ejercicio reforzó la importancia de la participación y de escuchar las diferentes perspectivas en la construcción de un proceso que involucra a toda la comunidad marista.

Momento cultural

La Jornada concluyó con un animado momento cultural organizado por el Centro Social Marista de Porto Alegre (CESMAR), en el que niños y adolescentes maristas presentaron bailes típicos: hip-hop, africanos y de la región amazónica. El CESMAR atiende a niños y jóvenes a través de proyectos llevados a cabo en colaboración con colegios y entidades locales, así como con organizaciones privadas y gubernamentales. Además del aspecto pedagógico, se exploran los aspectos lúdico, imaginativo y recreativo.

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