Tras cinco días de intensas reflexiones, diálogos, intercambios y discernimiento, el Foro Regional de la Región América Sur llegó a su fin este viernes 21. El encuentro se caracterizó no solo por los contenidos y las reflexiones elaboradas colectivamente, sino, sobre todo, por la experiencia concreta de vivir como una única familia regional.

A lo largo de la semana, Provinciales, miembros del Comité Regional, Equipos y Redes regionales, el Equipo de Reconfiguración y representantes de diferentes países de la Región profundizaron en el análisis del camino recorrido por la Región América Sur, reflexionando sobre los avances, los retos y las perspectivas para los próximos años. Los diferentes Equipos y Redes tuvieron la oportunidad de compartir experiencias, identificar oportunidades, reconocer riesgos y construir, de forma conjunta, posibilidades de acción para fortalecer la misión marista en los diversos contextos en los que estamos presentes.

El último día comenzó con un momento de oración dirigido por el Equipo de Solidaridad, con una reflexión centrada en  la solidaridad y el voluntariado marista. El momento ayudó a recordar que la misión se concreta también en la disposición a estar al servicio, en el cuidar del otro y poner los propios dones al servicio de una sociedad más justa y fraterna.

A lo largo del día, el Consejo Regional, el Comité Regional y el Equipo de Reconfiguración llevaron a cabo sus sesiones de trabajo y coordinación, mientras que los Equipos y las Redes continuaron reunidos abordando sus temas de debate.

El programa culminó con la lectura de la Carta de Animación y de las Recomendaciones, presentadas por Fátima Gonçalvez y José Leão, que motivaron los comentarios de los participantes en un espacio en el que se compartieron experiencias, aprendizajes y sentimientos suscitados durante el encuentro.

Más que una agenda de reuniones, el Foro fue una oportunidad para fortalecer los vínculos, ampliar la escucha y renovar la conciencia de que la misión marista en la Región se construye de forma colaborativa. Entre diferentes culturas, idiomas y realidades, surgió con fuerza la convicción de que la diversidad no nos aleja, sino que nos enriquece y nos fortalece como Región.

La clausura, dirigida por el H. Horacio Bustos, seguido por las palabras de despedida del H. Odilmar Fachi, celebró este camino compartido y reforzó el compromiso de seguir construyendo, juntos, un nuevo Hermitage para la Región América Sur.

Al término de estos cinco días, permanece la certeza de que los retos son comunes, los sueños son compartidos y la misión cobra aún más fuerza cuando se vive en espíritu de familia.

El Foro llega a su fin, pero sigue vivo el compromiso de seguir tejiendo redes, fortaleciendo la comunión y caminando como una verdadera familia regional al servicio de los niños, adolescentes y jóvenes de la Región América Sur.

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