
Estudiantes de la Escuela Intercultural Bilingüe Marista Cacique Francisco Supaz participaron activamente del Proyecto "Dulce MoWiQo", una iniciativa orientada a la prevención, diagnóstico temprano y educación sobre la diabetes y otras enfermedades crónicas en comunidades originarias y vulnerables del Impenetrable chaqueño, sumando un capítulo histórico de transformación colectiva.
El Proyecto, que cuenta con la financiación de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), se desarrolló en la Misión Marista Nueva Pompeya (Chaco) y movilizó a las y los estudiantes de 3er. Año convirtiéndolos en promotores de salud.
El pasado 27 de octubre las y los jóvenes viajaron a la ciudad de Corrientes para encontrarse con sus pares de otras instituciones participantes para conocer el trabajo que la Escuela Agropecuaria ERAGIA de la UNNE viene llevando a cabo y promoviendo en la vecina provincia.
Allí los esperaban no solo los directivos anfitriones ―Juan Samaniego y Martín Flores Barbarán― y todo el plantel docente, que los hizo parte de sus actividades cotidianas, sino también una experiencia singular: las y los chicos de la Cacique Supaz tuvieron la alegría de coincidir con un grupo de estudiantes de la Ward Schule Nürnberg, institución educativa católica privada dependiente de la Archidiócesis de Bamberg (Alemania) que estaba realizando un intercambio estudiantil.
El Proyecto “Dulce MoWiQo” fue gestionado por la Dra.Silvia Lapertosa, Presidenta de la Asociación Argentina de Diabetes, en el año 2024 y se comenzó a ejecutar al año siguiente. La Dra. Lapertosa (reconocida diabetóloga) llegó al Impenetrable con un puñado de médicos a realizar muestreos.
Cuando llegaron a Misión Nueva Pompeya ―explica Julio Zanuttini, Representante de la Escuela Intercultural Bilingüe Marista Cacique Supaz― nos acercamos como institución a presentarles nuestra preocupación por la cantidad de casos de Diabetes (también Tuberculosis y Chagas) en la comunidad, pero, además, porque afecta a cada vez más jóvenes.”
“Nos ofrecieron una capacitación para los estudiantes y nos dejaron equipos que empoderaron a la comunidad para salir a recoger muestras entre las familias de los parajes cercanos y entre nuestro alumnado. Ese año presentamos el trabajo en la Feria de Ciencias (desde el espacio de Alternancia) y concluimos que, además del sedentarismo (con la llegada de las motos, la gente ya no camina como lo hacía antes) y la falta de verduras y frutas en las dietas (la comida en muchas casas queda reducida a harinas) la enfermedad se desarrolla de manera casi incontrolada.”
Otras organizaciones que se sumaron al proyecto, como INCUPO y la Escuela Agropecuaria ERAGIA (UNNE), ayudaron a la comunidad escolar a mejorar sus prácticas productivas en la huerta a la que se sumó la cría de gallinas ponedoras y, este año, la de cerdos.
A finales del 2025 el Proyecto “Dulce MOWIQO” facilitó a la Escuela Supaz un rotocultivador para optimizar la tarea de preparación del suelo, lo que les permitió comenzar a replicar las huertas en otras instituciones del pueblo (Hospital, Regional Educativa, EEP n°1082) y en algunas familias que pidieron colaboración para el armado haciéndose luego cargo del riego y el cuidado.
Somos una escuela de modalidad Bilingüe Intercultural, no Agropecuaria ―concluye Julio Zanuttini― pero necesitamos comer y generar en la comunidad prácticas productivas utilizando nuevas tecnologías para contrarrestar «las enfermedades de la pobreza».
Sentimos que es posible, y nos sabemos acompañados por muchas personas, organizaciones e instituciones, y eso nos da la fuerza para no decaer y seguir adelante.”
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